Comenzamos mezclando la mantequilla (a temperatura ambiente o pomada) con el azúcar, la yema de huevo y al final el cacao y hacemos una pasta.
Ahora echamos leche en un plato para remojar (no demasiado que si no se nos deshacen) las galletas. Hacedlo de una en una para que no se nos queden muy blandas.
Después de remojarla un poco le untamos un poco de la mezcla anterior y colocamos encima otra galleta remojada. Y así hasta terminar. Nosotras cada poco íbamos poniendo las galletas en el tupper porque la mano no le daba para más!!!!
Tacháaaaaan!!!!!! Ya se estaban relamiendo, pero tenían que esperar!!!! Hay que meterla en la nevera para que endurezca un poco y comerla fría.... Ñam,ñam!!!!!!












